El sector de la construcción en las comarcas gerundenses no tiene "ninguna duda" de que el precio de la vivienda continuará al alza. Así lo afirma Esteve Freixas, presidente de la Unió d'Empresaris de la Construcció de Girona, que atribuye la subida principalmente al encarecimiento de la mano de obra —los sueldos han crecido un 18,8% entre junio de 2022 y enero de 2026— y a una subida acumulada del 32% en los precios de obra desde 2020. Freixas también señala la fiscalidad como un factor clave, ya que más del 30% del coste de una vivienda son impuestos.
Los datos de la tasadora Tinsa confirman la presión sobre los precios. En la demarcación de Girona, el precio medio de la obra nueva se sitúa en 2.442 euros por metro cuadrado, un 5% más que el año anterior, con un esfuerzo de compra del 37% de la renta disponible del hogar, por encima del umbral razonable del 35%. En la ciudad de Girona, la tensión es aún más visible: el precio sube hasta los 2.728 euros por metro cuadrado, con un incremento anual del 8,5%, consolidando la capital como la segunda ciudad catalana más cara para comprar vivienda nueva, solo por detrás de Barcelona.
Freixas alerta también de la falta de relevo generacional en el sector, con una edad media de 45 años en España. En Girona, lamenta que solo haya tres centros que ofrezcan formación en construcción, una situación que califica de "auténtica vergüenza", y reclama permitir el acceso a la obra a los 16 años y garantizar al menos un centro de formación profesional de construcción en cada comarca. A pesar de todo, el presidente de la patronal se muestra optimista para 2026 y asegura que hay trabajo y habrá más, aunque advierte que los proyectos serán cada vez más caros.
