Los municipios del Gironès han experimentado una reducción significativa en el número de contratos de alquiler durante los últimos dos años. La comarca ha pasado de 3.918 contratos anuales en 2023 a 3.103 en 2025, un descenso del 20,8% que supera tanto la media catalana (-18,7%) como la de la provincia de Girona (-16,7%). Estos datos, elaborados a partir de las fianzas de contrato depositadas en el Incasol, incluyen tanto contratos de vivienda habitual como de temporada.
Girona ciudad sigue siendo el motor del mercado de alquiler comarcal, concentrando alrededor del 70% del total de contratos de la comarca. Sin embargo, la capital del Gironès es también una de las más afectadas por la caída, con un descenso del 22,2% entre 2023 y 2025, pasando de 2.809 contratos anuales a 2.185. Salt, el segundo municipio en volumen, sigue una tendencia similar con un descenso del 27,5% en el mismo período, mientras que Cassà de la Selva registra la caída más pronunciada con un -32,0%.
En sentido contrario, algunos municipios de menor dimensión presentan un comportamiento claramente diferente. Vilablareix casi duplica sus contratos, con un incremento del 90,9% respecto a 2023, y Sant Gregori también crece un 32,0% en el mismo período. Estos casos, pese a representar cifras absolutas mucho menores, apuntan a un posible desplazamiento de la demanda hacia municipios más pequeños del entorno metropolitano de Girona.
