El Gobierno de la Generalitat ha prorrogado por un año la declaración de Zona de Mercado Residencial Tensionado (ZMRT) en Catalunya, elevando a 302 el total de municipios afectados. Las comarcas gerundenses son la demarcación que más localidades suman a esta regulación de los precios de la vivienda, con la incorporación de 16 municipios: Llagostera, Sant Gregori, Osor, Sant Hilari Sacalm, Sant Joan de les Abadesses, Campdevànol, Crespià, Bàscara, El Port de la Selva, La Jonquera, Ullà, Madremanya, Palau-sator, Les Preses, Sant Feliu de Pallerols y Sant Joan les Fonts. En contrapartida, Banyoles y Figueres han mejorado su situación y quedan excluidas del tope de precios.
En la provincia de Girona y en el resto del territorio catalán, estar incluido en esta lista implica la aplicación de medidas de contención del mercado residencial. El precio de los nuevos contratos de alquiler no podrá superar el del último contrato vigente en los últimos cinco años. Además, cuando el inmueble pertenezca a un gran tenedor (propietario de cinco o más viviendas en zonas tensionadas), el importe quedará limitado por el índice de referencia del precio del alquiler. Estos criterios se aplican en aquellas localidades donde las familias destinan más del 30% de sus ingresos a la vivienda y suministros, o donde los precios hayan crecido más de tres puntos por encima del IPC en los últimos cinco años.
