Los ayuntamientos de Figueres y Banyoles han celebrado su salida de la clasificación de zonas de mercado residencial tensionado, esperando que la reducción de restricciones atraiga a más propietarios y se incremente la oferta de viviendas de alquiler. El Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (API) de Girona ha celebrado especialmente la salida de Figueres y Banyoles del mercado tensionado, señalando que no se entendía que ciudades con precios inferiores a la media catalana estuviesen incluidas. El presidente de los API gerundenses, Joan Company, ha dado por hecho que se incrementará el parque de alquiler gracias a la confianza en un mercado más libre, y ha reclamado a la Generalitat criterios más rigurosos y estudios exhaustivos para determinar la normativa de entrada o salida de estas zonas.
En contraste, la incorporación de municipios como El Port de la Selva a la lista de zonas tensionadas genera incertidumbre en el sector local. Se prevé que la regulación de precios pueda provocar un desplazamiento de inmuebles desde el alquiler habitual hacia el alquiler de temporada. Asimismo, se señala que la falta de vivienda se debería afrontar mediante el aumento del parque público por parte de las administraciones en lugar de aplicar restricciones sobre los pequeños propietarios.
