El Gobierno de la Generalitat ha encargado al Centro Internacional de Métodos Numéricos en la Ingeniería el desarrollo de un modelo basado en inteligencia artificial para identificar con precisión los pisos vacíos en Catalunya. Esta herramienta analiza y cruza datos de consumos de agua, electricidad, padrón municipal e información recopilada puerta a puerta para elaborar un mapa actualizado de la prevalencia de viviendas desocupadas en cada municipio. La finalidad de estos metadatos no es la penalización, sino la creación de estrategias conjuntas con los ayuntamientos para contactar con los propietarios y ofrecer incentivos como subvenciones a la rehabilitación, bonificaciones y rebajas fiscales para incorporar estos inmuebles al mercado de alquiler asequible. Desde la Dirección General de Vivienda se prioriza esta vía de estímulo frente a las expropiaciones o los procedimientos sancionadores, los cuales resultan largos y poco efectivos desde el punto de vista jurídico.
En la provincia de Girona, el mapa de viviendas vacías permitirá definir políticas locales adaptadas a la realidad del territorio, donde la administración ha reconocido que en los últimos años muchas segundas residencias se han transformado de manera permanente en primeras residencias, absorbiendo parte de la demanda. Actualmente, el Idescat contabiliza un total de 417.652 viviendas vacías en Catalunya según los datos del censo basado en consumos eléctricos. Sin embargo, los datos de la Agencia de la Vivienda de Catalunya centrados en grandes tenedores y entidades financieras señalan 25.443 viviendas vacías u ocupadas sin título, de las cuales un 37% se encuentra en condiciones de habitabilidad, un 12% está pendiente de rehabilitar y un 17% está ocupado.
Paralelamente, la normativa permite aplicar recargos sobre el IBI de hasta el 150% para inmuebles desocupados de manera continuada durante más de dos años. Este recargo ha sido aplicado por un total de 13 municipios catalanes, entre los cuales no figura ninguna localidad de la provincia de Girona, siendo municipios como Manlleu, Sitges, Rubí, Olesa de Montserrat o Vilafranca del Penedès los que han sacado adelante esta medida fiscal. Asimismo, se mantiene vigente el impuesto sobre viviendas vacías dirigido a grandes propietarios con más de 15 inmuebles desocupados.
