La Generalitat ha comprado 1.064 pisos de alquiler a InmoCaixa por un total de 87,2 millones de euros, con el objetivo de garantizar el alquiler social permanente y evitar que salgan al mercado libre. Entre estas viviendas, 16 están en Olot, un hecho especialmente relevante para las comarcas gerundenses, donde el parque público es muy limitado. La mayoría de los pisos ya están ocupados, y el gobierno asegura que los inquilinos mantendrán las mismas condiciones y no tendrán que afrontar subidas de renta.
Las viviendas están repartidas en 14 municipios: Barcelona (182), Cornellà (81), L’Hospitalet (112), Mataró (61), Montornès del Vallès (19), Sant Just Desvern (118), Sentmenat (109), Sitges (186), Terrassa (75), Tordera (41), Olot (16), Lleida (49), Tarragona (6) y Sabadell (9).
Esta adquisición forma parte del Plan 50.000, que busca ampliar de manera urgente el parque público hasta alcanzar, a largo plazo, estándares europeos. Según el gobierno, comprar pisos existentes es más rápido y económico que construir nuevos, y por ello la compra a InmoCaixa —que ya supera las 1.900 unidades en un año es clave para frenar la pérdida de vivienda protegida. Paralelamente, se ha activado un grupo de trabajo para estudiar medidas contra las compras especulativas, una problemática que afecta también a municipios gerundenses, especialmente tensionados por el mercado de alquiler y el turismo.
