Un estudio de la Universidad de Girona (UdG) alerta de que la vivienda protegida en la demarcación de Girona es insuficiente y presenta una distribución territorial desigual. El informe, elaborado por las investigadoras Dolors Canals y Elena del Rey en el marco de la Cátedra de Vivienda Pere Bahí, analiza la evolución demográfica y residencial entre los años 2015 y 2024.
El estudio constata que la población ha crecido más de un 10% durante este periodo, por encima de la media catalana, mientras que el parque de viviendas con protección oficial no ha seguido el mismo ritmo. Actualmente, estas viviendas representan solo el 1,82% del total en la demarcación, una cifra inferior a la media de Cataluña (2,49%).
El informe también pone de manifiesto una distribución desigual de la vivienda protegida entre comarcas. El Gironès concentra el 31% de las viviendas sociales pese a agrupar el 26% de la población, mientras que la Selva presenta un déficit notable, con solo el 16% de las viviendas protegidas a pesar de concentrar el 23% de los habitantes. La Garrotxa destaca como la comarca con la mayor proporción relativa.
En cuanto a la promoción de vivienda protegida, el estudio recuerda que el fin de las ayudas estatales a la promoción para la venta en 2013 provocó un descenso acusado de la construcción. Aunque se ha registrado un ligero repunte a partir de 2020, impulsado por cooperativas, promotores sociales y los fondos europeos Next Generation, los niveles continúan siendo muy bajos.
El informe concluye que la falta de vivienda social y protegida es un problema estructural que la normativa vigente no ha logrado revertir, y propone reforzar las políticas públicas, mejorar la coordinación del planeamiento urbanístico y aumentar los recursos destinados a este tipo de vivienda.
