Los datos oficiales del Incasòl muestran una realidad del mercado inmobiliario en Girona que contrasta con las percepciones de los portales publicitarios. El alquiler medio en la provincia ha pasado de 545,25 € en el primer semestre de 2020 a 669,32 € en el primer semestre de 2025. Aunque supone un aumento del 18,5%, esta cifra se sitúa significativamente por debajo de la inflación del periodo, ya que el IPC acumulado de enero 2020 a junio de 2025 ha sido del 22,4%.
Esto implica que, en términos de poder adquisitivo real, los alquileres cerrados mediante fianzas oficiales no han crecido al mismo ritmo que el resto de los precios de consumo. Este incremento provincial del 18,5% es, además, superior al de la media de Cataluña, que se ha quedado en un 12,8% (alcanzando los 840,92 €).
Cabe subrayar que estas son las últimas cifras oficiales publicadas. Aunque todavía no se dispone del cierre anual de 2025, se prevé que el incremento final no será muy superior, dado que la gran mayoría de los municipios de la provincia se encuentran actualmente con el precio tope bajo la regulación de zona tensionada.
Esta declaración de zona tensionada ha ido acompañada de una parálisis del mercado. Si en el primer semestre de 2021 se firmaron 8.334 nuevos contratos, la cifra ha caído hasta los 5.667 en 2025. Este dato es incluso inferior al del primer semestre de 2020 (5.713 contratos), marcado por la pandemia. El escenario actual dibuja un sector del alquiler con muy poca rotación y una oferta cada vez más estática ante la regulación vigente.
