La crisis de la vivienda sigue presionando a las familias españolas. En 2025 se formalizaron 225.317 donaciones, la cifra más alta de la historia según el Consejo General del Notariado, un incremento de casi el 180% respecto a hace una década. La gran mayoría, unas 201.000, fueron transferencias de dinero en efectivo, mientras que solo 24.000 correspondieron a transmisiones de viviendas. El perfil más habitual es el de un joven de unos 35 años que recibe entre 15.000 y 40.000 euros de sus padres, casi siempre destinados a la compra de la primera vivienda.
Este fenómeno se produce en un contexto de precios disparados: según el INE, el precio de la vivienda en España se encareció un 12,7% en 2025, la mayor subida desde 2007, en plena burbuja inmobiliaria. La vivienda de segunda mano subió incluso más que la nueva, un 12,9% frente al 11,3%, en parte porque concentra más del 80% de las transacciones y se sitúa en ubicaciones más céntricas y atractivas.
Los notarios señalan que los grupos de entre 55 y 65 años y los mayores de 65 son los que protagonizan mayoritariamente estas donaciones. Todo ello ocurre con la tasa de emancipación juvenil en uno de los niveles más bajos de los últimos 130 años, según Funcas
