Las ocupaciones consumadas en Cataluña bajaron un 20% en 2025 respecto a 2024, según datos de los Mossos d'Esquadra. En total se registraron 7.110 denuncias, lo que equivale a casi 20 ocupaciones al día en el conjunto del territorio.
Los datos muestran que el 96% de los casos afectan a pisos vacíos y solo el 4% corresponden a allanamientos de morada, es decir, viviendas habitadas. En cifras absolutas, fueron 284 casos en todo el año, una media de menos de una al día, mientras que unas 19 ocupaciones diarias afectan a inmuebles desocupados. Una segunda residencia también puede considerarse domicilio, por tanto, vivienda habitual, si se puede acreditar un uso regular, por lo que queda protegida igual que la primera residencia.
Conviene recordar que el delito de “ocupación” no existe como tal en el Código Penal, sino que engloba figuras como la usurpación y el allanamiento de morada. En caso de allanamiento de morada, la policía puede intervenir de forma inmediata sin necesidad de orden judicial, al tratarse de la protección de un derecho fundamental como la inviolabilidad del domicilio.
Además, el 80% de las usurpaciones afectan a viviendas propiedad de grandes tenedores. El marco legal actual es principalmente estatal después de que en 2024 el Tribunal Constitucional anulara parte de la normativa catalana anterior, e incluye mecanismos para agilizar la recuperación de los inmuebles, aunque la saturación judicial puede retrasar los procedimientos.
