Los municipios del Baix Empordà han experimentado una reducción en el número de contratos de alquiler durante los últimos dos años. La comarca ha pasado de 1.992 contratos anuales en 2023 a 1.685 en 2025, un descenso del 15,4% que se sitúa por debajo de la caída de Cataluña (-18,7%) pero ligeramente por encima del de la provincia de Girona (-16,7%), lo que indica un comportamiento relativo similar al de su entorno. Estos datos, elaborados a partir de las fianzas de contrato depositadas en el Incasol, incluyen tanto contratos de vivienda habitual como de temporada.
A diferencia del Gironès, el Baix Empordà presenta una distribución más repartida entre municipios, sin un núcleo urbano claramente dominante. Sant Feliu de Guíxols y Palafrugell son los municipios con mayor volumen, con 293 y 279 contratos anuales respectivamente en 2025, aunque ambos registran caídas respecto a 2023. Sant Feliu de Guíxols acumula una caída del -33,1%, mientras que Palafrugell resiste mejor con un -6,7%. Palamós, con 265 contratos en 2025, presenta también una caída contenida del -7,3%, mientras que Torroella de Montgrí cae un -19,0%, pasando de 189 a 153 contratos anuales.
El caso más destacado es el de La Bisbal d'Empordà, con una caída del 36,3% entre 2023 y 2025, pasando de 215 a tan solo 137 contratos anuales, la caída más pronunciada de toda la comarca. En sentido contrario, Castell d'Aro, Platja d'Aro i S'Agaró es el único municipio que crece de forma significativa, con un incremento del 9,0% entre 2024 y 2025 y manteniéndose prácticamente estable respecto a 2023 (+1,1%), con 181 contratos anuales. Begur, con tan solo 19 contratos en 2025, registra una caída del -29,6% respecto a 2023.
Para analizar la evolución de los precios medios de alquiler de la comarca del Baix Empordà, podéis leer la noticia en nuestra página web.
