El Banco Central Europeo (BCE) ha mantenido los tipos de interés en el 2,25% en su reunión del 23 de julio, haciendo una pausa tras el aumento de junio. Esta decisión responde a la necesidad de evaluar la evolución de la economía y el impacto de las nuevas tensiones geopolíticas en Oriente Medio, que podrían presionar al alza los precios de la energía y mantener la inflación elevada. A pesar de este parón, el mercado ve muy probable (un 90%) una nueva subida de 25 puntos básicos en septiembre.
Esta previsión ya se está reflejando en el mercado hipotecario. El euríbor a 12 meses ha vuelto a subir en julio, situándose en una media provisional del 2,809% y superando el 2,9% en tasas diarias. Dado que estos niveles son superiores a los del año pasado, las próximas revisiones de las hipotecas variables comportarán un nuevo encarecimiento de las cuotas mensuales. En cuanto a las hipotecas fijas, no se esperan grandes cambios durante el verano, ya que los bancos ya ajustaron los precios previamente, situando la mayoría de ofertas cerca del 3%. A pesar de todo, se observa un frenazo generalizado en la contratación de préstamos y un endurecimiento de las condiciones crediticias.
